El típico jardín chileno es un ejemplo de reciclaje

En el día del reciclaje cabe destacar el típico jardín chileno, ese jardín quiltro que poco ha llamado la atención, pero que es muy curioso con sus neumáticos enterrados hasta el cuello en plazas de pueblo, de baldes blancos llenados antes con pintura y que ofician como maceteros, de latones oxidados y pizarreños quebrados que fingen que sujetan algo.

Texto: Alejandro Pardo


Están lejos de los jardines simétricos de la tradición francesa. No están cerca del jardín tradicional inglés, que incorpora las formas naturales del paisaje al propio jardín, de tal manera que el jardín se asemeje al paisaje. 

Como que en ese jardín típico chileno se junta el mestizaje: lo mapuche por ejemplo. La costumbre mapuche es reacia a desechar cosas de la manera como lo hacemos quienes vivimos en la sociedad de consumo. Como anécdota, tenemos un gásfiter mapuche. Es un tipo silencioso, austero, bajo pero ancho. Y como se nos echaba a perder la llave del lavaplatos se esmeraba en remendarlo cada vez que venía. Arreglos parche que salían baratos, pero se descomponían una vez al año. Hasta que contratamos un gásfiter no mapuche, que cambió la llave y listo.

Y qué puede tener de bonito un jardín con neumáticos, baldes de plástico, tablas sueltas con marcas de clavos, un lugar donde todo parece precario y empobrecido. Como si un terremoto hubiera pasado por ahí hace cinco minutos. La justicia de sus plantas, de sus hierbas culinarias y medicinales. Y antes que eso, lo bonito es que esa mezcla se parece mucho a Chile. Tarde o temprano un artista del paisaje, ojala que de los buenos, tomará este jardín y lo reivindicará.

Así como ya lo hizo el célebre Monty Don, a quien pertenece la fotografía adjunta. Monty Don es un comunicador inglés que hace 20 años quebró, lo perdió todo, hasta su casa. Y como le gustaba de siempre la jardinería empezó a dedicarse a eso, hasta que se convirtió en un comunicador de la BBC, con un programa de tele y varios libros publicados, siempre en torno a la jardinería. Pues bien, él publicó el año 2008 el libro Around the World in 80 Gardens. Allí destacó 80 jardines, aunque su propósito declarado no era mostrar los más lindos ni sofisticados jardines del mundo, sino que revelar cómo, independiente del lugar en el mundo o de la plata que se tenga, la gente siente el impulso de generar una relación estable e íntima con las plantas, lo que se traduce en un jardín. Y uno de los capítulos del libro se llama Clara's Garden, o el jardín de Clara. La foto que acompaña este texto es precisamente el jardín de Clara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario